¿Cómo quieres ver la vida?

  1. blog2

¿Cómo quieres ver la vida? Afincoach te hace esa pregunta.

Una segunda pregunta podría ser ¿como víctima o haciéndote cargo de lo que te suceda?

Esta pregunta se contesta más o menos fácil según la vida que estés viviendo, según los acontecimientos que te haya tocado vivir.

Hace poco vi una entrevista (en el programa de Un Tiempo Nuevo) de alguien que decidió hacerse cargo de manera extraordinaria y no vivir solo como víctima, siéndolo con todas las letras. Esta persona fue Irene Villa. Esto es con lo que me quedé de esa entrevista y las similitudes con el Coaching que yo conozco y practico.

Tras el atentado que le cambió la vida, su madre le preguntó algo así como, ¿cómo prefieres vivir?, en la pena de lo que te ha pasado, odiando y maldiciendo, que tienes todo el derecho del mundo por lo que nos han hecho, o prefieres PERDONAR, ignorarlos y superar lo que te depare la vida a partir de este punto de inflexión. Decía algo así como vamos a imaginar que hemos nacido así. Elijas lo que elijas yo te apoyaré y estaré a tu lado.

Irene no se lo pensó mucho y eligió la segunda opción.

Hay momentos que nos cambia la vida y que la que conocíamos hasta entonces desaparece. Accidentes, enfermedades, pérdidas …..Cuando estos cambios nos ponen en una situación de gran sufrimiento, debería aparecer alguien y preguntarnos, ¿Cómo quieres vivir tu nueva vida? ¿Quieres que nos paremos juntos y veamos que alternativas tienes a partir de ahora? ¿me permites acompañarte para que veas más allá de la desgracia?

Estas preguntas poderosas nos harían replantearnos donde estamos, hacia donde queremos ir, con nuestros recursos y nuestras limitaciones. Como decía la madre de Irene, tienes la opción de ser infeliz, pero el que es infeliz no puede hacer feliz a nadie. O vivir en positivo, feliz, con un perdón sin condiciones.

No hubiera sido lo mismo si su madre le hubiera dicho: yo pienso que lo que tienes que hacer es perdonar, porque no vas a ser feliz…. no, le dio la elección de elegir como “quería” vivir, y no le dijo como “debería” vivir, aún sabiendo que opción era la buena. Y desde su elección le hizo aflorar su compromiso de como quería vivir. Cuando nosotros elegimos como queremos hacer las cosas, qué es lo que queremos conseguir, y no lo que debemos hacer o a donde debemos llegar, tenemos muchas probabilidades para conseguirlo.

Recapitulemos, preguntas poderosas, abrir alternativas, elegir a donde queremos ir y como…. esto me suena al Coaching que yo practico!. No todos tenemos a una persona cercana que en un momento dado, innatamente, nos va a hacer una pregunta poderosa que nos lleve a donde queremos ir. Pero sí podemos tener un Coach.

La importancia de ver las alternativas en nuestras situaciones límites.

El Coaching facilita la elección del camino a las personas que por una razón u otra, la vida que viven tiene una pendiente mucho más empinada y escarpada que para otros. El Coaching es una herramienta muy potente para el cambio, para ver alternativas, para ponernos en visión de qué queremos estar haciendo en un determinado tiempo, ¿ser víctima o responsable de tu vida?

No me gustaría acabar este Post sin añadir otra de las partes que me maravillaron de la entrevista y en la que también me sentí Afín. Irene dijo que ella pensaba que el Amor cura, llega allí donde la medicina no puede llegar. Cierto, el Amor es la emoción que todo lo puede. Y yo añadiría, Irene, que la gratitud también debe curar, lo digo por la gratitud que derrochabas en la entrevista. Impensable que una persona con lo que te sucedió pueda sentirse tan agradecida a la vida.

Y con amor, alternativas, positivismo, gratitud, superación, perdón a alguien o a ti mismo, hacer y no maldecir, preguntas poderosas y personas ejemplares.

Me despido como empecé: ¿Cómo quieres ver tu vida?

El Profesional Sanitario y El Coaching

Cambio de paradigma

A finales de diciembre, pude escuchar en la radio un programa estupendo, un radiomaratón dedicado a combatir enfermedades poco frecuentes. Durante la retransmisión, una de las personas explicaba cómo vivió el momento en el que, hace unos cuantos años ya, el doctor que les atendía le comunicó la realidad sobre la patología (una enfermedad poco frecuente) que padecía su bebé mientras ella lo tenía en sus brazos: en breves palabras describió cómo, ante una situación tan dura, el médico le había dado el diagnóstico (quizá sin grandes dotes empáticas), dejando a la familia sumida en la incertidumbre, dolor, y sorpresa ante dicha noticia.

Se está tratando en la actualidad de manera creciente, importancia a la comunicación médico-paciente. Se han publicado diversos datos que reflejan que un gran porcentaje de los pacientes encuestados buscan en el profesional sanitario apoyo físico y emocional, lo que se facilita al sentirse escuchado y comprendido.

Hoy en día estamos viviendo un cambio de paradigma en la atención sanitaria, que supone pasar de un modelo tecnicista a un modelo humanista.
Una nueva relación donde la empatía y el compromiso tendrán un marcado sello de influencia, favoreciendo la comunicación entre el profesional sanitario y su paciente.

En esta nueva realidad, surge la necesidad de un nuevo abordaje de las relaciones entre personas: la relación asistencial, donde una persona necesita ayuda y la otra persona está capacitada profesionalmente para ofrecérsela.

Tenemos profesionales sanitarios altamente cualificados, que buscan mejorar en sus “habilidades sociales o soft skills”. Éstas, son competencias conductuales que abarcan desde el autoliderazgo, coherencia, integridad, capacidad de atención y de escucha, empatía … hasta la curiosidad, autenticidad, proactividad, pasión, motivación intrínseca, humildad y confianza

El coaching contribuye a favorecer cambios positivos en esta relación profesional sanitario-paciente, dotándole de nuevas aproximaciones a su paciente, con el que consigue mejoras en la adopción de hábitos saludables, favorece la adherencia al tratamiento de los enfermos crónicos y aporta recursos que pacientes y profesionales sanitarios pueden incorporar en su consulta diaria.

Escuchar de manera activa, preguntar más y aconsejar menos, dejar decidir al paciente, felicitar y celebrar sus mejoras. Aquí es donde el coaching, como método basado en la comunicación, puede resultar una herramienta muy útil para muchos profesionales sanitarios.

¿En qué nivel está tu capacidad de escucha; y dónde querrías que estuviese tu nivel de empatía?

Creencias ¿verdaderas o falsas?

El cerebro es una máquina que no cesa de crear pensamientos y sentimientos. Estos guiones, pueden conformar creencias positivas y posibilitadoras o bien, creencias negativas y limitantes.

Las creencias positivas sobre nosotros son las que nos impulsan y nos hacen conseguir nuestros objetivos, sin embargo, muchas veces tenemos miedos que nos frenan por acontecimientos que la mayoría de las veces, ni siquiera han ocurrido. Simplemente están en nuestra mente y nos frenan en la acción.

Los pensamientos, imágenes y sentimientos, no son más que eso, escenas o relatos internos donde el lenguaje es papel clave para decidir qué hago y que quiero hacer  con esos sentimientos.

  • “ No soy capaz”, o me pregunto: ¿o si lo soy?”
  • “ Siempre me equivoco”, o me digo: otras veces he acertado”
  • “ Siempre llego tarde” o cuestiono: ¿podría esforzarme y cambiar?”
  • “ Está serio, ¿acaso está enfadado conmigo?/Tal vez solo le duele la cabeza”

Estos guiones poco útiles son difíciles de controlar pero sí podemos reconocerlos y cuestionarlos, y desde ahí aprender nuevas formas de comportamiento en relación con ellos.

Nos vamos a centrar en las creencias poco útiles que son las que, principalmente no nos permiten alcanzar nuestro objetivo:

  • Exigencias hacia nosotros mismos o hacia los demás: por ejemplo creer que debo ser aceptado por todas las personas que me rodean o que nunca debo cometer errores.
  • Pensamientos exagerados: ante las consecuencias de un hecho como algo terrible o catastrófico cuando aún ni ha ocurrido.
  • Racionalización equívoca de hechos observados desde un yo no objetivo.
  • Sesgos sistemáticos o brechas interpretativas en procesos de información y que nos condicionan. Por ejemplo:
  1. A veces sacamos conclusiones generales de un hecho aislado. Por ejemplo su primer día de trabajo una persona llega tarde y ya nosotros pensamos: “ esta persona es impuntual”. (¿Se es o se está siendo?).
  2. Rechazar sistemáticamente ciertos pensamientos o sentimientos que creemos nos afectan negativamente. Por ejemplo cuando nos enfrentamos a nuevas situaciones, y caemos en la trampa de creer que podemos controlarlo todo. Pasamos horas intentando controlar todo lo que podría salir mal así que en lugar de reducir la incertidumbre, sus mentes generan aún más cosas en las que preocuparse. Así que merece la pena aceptar que hay cosas que no se pueden controlar y eso es lo más útil para no verse frenado y poder actuar en la dirección que se desea.
  3. Algunos pensamientos representan realidades objetivas. Pero en realidad esos pensamientos son solo eso, pensamientos distorsionados por la interpretación. Los pensamientos no son la realidad.
  4. A veces se exageran rasgos negativos que no dejan apreciar los positivos.
  5. La mayoría de los pensamientos se reproducen en forma de opiniones, juicios o evaluaciones. Las personas caemos en la trampa de que todos los pensamientos son igual de importantes.
  6. En ocasiones creemos en algo porque lo sentimos así. Las cosas se perciben de forma que encajen con nuestra manera preconcebida.
  7. Los pensamientos a veces son órdenes para las personas cuando piensan algo y sienten que tienen que actuar en consonancia. En ocasiones no pueden controlar su forma de pensar pero podrían controlar su comportamiento en relación a su forma de pensar. Es decir, podríamos poder decirnos: “ Ahí va mi mente patinando de nuevo…”.

Las personas no tenemos que actuar en consonancia con la totalidad de nuestros pensamientos. Podemos aprender a utilizar el estándar de oro para la evaluación de los pensamientos preguntándonos:

  • ¿son estos pensamientos órdenes para actuar en la dirección que no deseo?
  • ¿son útiles para mí?, Si los pensamientos no son útiles para alcanzar lo que más deseo, debo aceptarlos por lo que son, pensamientos nada útiles para mí.
  1. En ocasiones pensamos que todo lo que la gente dice o have es una forma de reaccionar respecto a nosotros.
  2. En otras ocasiones las personas percibimos los “pensamientos como amenazas”.
  3. Con frecuencia las personas llevan consigo pensamientos y escenas personales sobre si mismos ya caducas, que no representan lo que son en el momento presente. Ninguna situación dura para siempre. Es la trampa de la permanencia. Hay que ver los acontecimientos preocupantes como temporales
  4. Los problemas se presentan de modo distorsionado; la percepción de la realidad se altera. Así unas veces pensamos que los problemas son para siempre; otras que afectan a todos los aspectos de nuestra vida, y la mayor parte de la veces, que tienen un único culpable.

 

Vemos cómo las personas crean obstáculos innecesarios para actuar de la forma que quieren y necesitan. Las imágenes que nuestra mente produce son solo eso, imágenes en nuestras mentes. No existen en el mundo real en el momento presente y no suponen una amenaza real, aunque las combatimos o tratamos de evitar durante todo el día. Estas imágenes se pueden convertir en barreras para las personas en el logro de sus objetivos.

 

“La mayoría de los problemas que nos han preocupado, aturdido o inquietado en la vida, nunca han ocurrido”.

María Gil

Afincoach

 

QUIERO SER FELIZ

búsqueda felicidad

Acabo de leer una noticia que me ha parecido delirante y me ha inspirado unas líneas que quiero compartir.

Un Gobierno obliga a ser feliz por decreto y persigue cualquier muestra de descontento.

Es habitual en una sesión de Coaching que, ante la pregunta -”¿qué quieres lograr?” obtengas la respuesta – “quiero ser feliz”. ¿Es un objetivo que pueda ser trabajado en un proceso de Coaching? Aún a riesgo de ir contracorriente, diré que SI lo es, pero tiene que ser definido de una forma más concreta. Cuando tu cliente lo expresa de esa forma, está teniendo problemas para concretar lo que quiere conseguir pero está siendo muy claro respecto a sus sentimientos; hay situaciones que le provocan desazón, tristeza, pesadumbre…., en definitiva, infelicidad.

No me imagino buscando la solución a un problema, que no puedo concretar por mí mismo, sólo con la motivación de un castigo o una multa. Me hubiera encantado leer esta noticia con otro enfoque. ¿Qué tal éste?: -”El Gobierno de Happylandia pone un Coach a disposición de cada ciudadano que quiera ser feliz”. Me apunto de forma altruista a esta iniciativa.

Os adjunto el vínculo a la noticia completa.

http://www.elconfidencial.com/mundo/2015-01-05/los-doce-mandamientos-de-una-dictadura-militar-que-te-obliga-a-ser-feliz-en-tailandia_616029/