Vivir con objetivos, sabemos la teoría, ¿cómo llevarlo a la práctica?

destino_afincoachSoy afortunada al trabajar con personas, porque comparto conversaciones llenas de aprendizaje, y últimamente me ocurre bastante.
Al conversar con Directivos sobre las gestión de sus equipos, se encuentran con una dificultad: entender por qué sus colaboradores se sienten insatisfechos teniendo un buen trabajo, formando parte de una buena empresa, con posibilidades de seguir creciendo…
Les comentan que quieren cambiar a otras empresas, o entrevistan candidatos que quieren trabajar en su empresa, sin una razón ni un objetivo concret@, solo esperando estar mejor, “cambiar de aires”…

Mejor, ¿En qué? ¿Qué aires buscan?

Esta dificultad, para mí la ocasiona la falta de objetivos. No voy a obviar que la empresa también tiene que ver, pero empezando primero por cada uno, la falta de “destino” hace que cojamos caminos o tomemos decisiones hacia ninguna parte.

Cada vez tenemos más clara la teoría de “lo positivo que es tener objetivos” y no tenemos claro cómo llevarlo a la práctica.

Imagina……

que la vida fuera ir caminando, caminar y caminar, coger un camino, coger otro…

Sin destino, irás caminado según vayan aparezcan los caminos.

Con destino, cuando aparezca un camino o varios, valorarás por cual seguir.

Si quieres ir al norte, cogerás caminos del norte, si quieres ir a la montaña, elegirás caminos que vayan hacia la montaña, si quieres caminar acompañado, buscarás caminos por los que camine gente…

Sigue imaginando que te gustaría ir a la montaña pero como no te has parado a pensarlo, coges caminos que te llevan a la playa. Sin valorar los caminos se llega a la queja de “no me siento motivado, no me gusta este camino, qué aburrido es recorrerlo, subir, bajar, volver a subir..…., me preparo para ir a la montaña y llego a la playa….”

La playa es buen destino, puede que allí te encuentres bien. La gente pensará incluso que eres afortunado por poder estar en la playa. No hay inconveniente…pero y si, si si?

camino_afincoachCuando tomas conciencia y decides que la montaña es donde te gustaría llegar, recorrer el camino hacia ella será emocionante, motivador, irás preparando las cosas  que vayas a necesitar una vez llegues allí, la toma de decisiones será fácil, meditada, pero fácil.

Tienes claro que un camino que te lleve a la playa, te aleja de tu destino y es menos doloroso dejar (soltar) las cosas que no te  vayan a servir en la montaña.

¿De quién dependen los caminos que estás recorriendo?

Dímelo tú.

Cuando no tenemos objetivos en la vida personal y profesional, los caminos van surgiendo, por ejemplo: estudiar, trabajar, tener un buen trabajo, un cambio de trabajo a mejor, un ascenso… y no hemos reflexionado sobre el trabajo que me motiva, el trabajo que quiero hacer día tras día, y, si este trabajo me gusta ¿qué me falta?…. El gato de Alicia en el País de las Maravillas decía algo así como, si no tienes destino llegarás a cualquier parte.

Volviendo a las conversaciones que os comentaba, sería interesante preguntar a esas personas insatisfechas con su trabajo que están en la queja crónica ¿qué vas a hacer diferente cuando cambies de trabajo? ¿Qué vas a hacer para que dentro de x años no estés en la misma situación que ahora en diferente entorno? … posiblemente los comportamientos que te han llevado a donde estás, los repitas en tu próximo destino profesional, no te engañes, tu forma de hacer y de pensar es la misma.

¡¡¡La buena noticia!!!

La buena noticia es que esto no es una condena, no estamos condenados a tropezar de nuevo con la misma piedra.

¿Qué puedes hacer?

obejtivo_afincoachPuedes empezar reflexionando, ya sea desde tu trabajo actual, o ante un nuevo proyecto profesional:

¿Cómo quieres que sea tu trabajo?, ¿En qué empresa o tipo de empresa quieres trabajar?, ¿En qué área?, ¿En qué ambiente? ¿Qué vas a hacer tú para conseguir ese ambiente?, ¿Qué vas a hacer tú cuando encuentres dificultades en la relación con tus compañeros, colaboradores, jefes etc….?

Los famosos objetivos MARTE

Seguro que has oído hablar muchas veces de los objetivos MARTE (medible, alcanzable, retador, temporalizado, específico). ¿Has definido tus objetivos con estos parámetros?

No basta decir, quiero cambiar de trabajo, mejor, di, quiero estar en un puesto con estas características, en una empresa de este tipo, lo voy a conseguir en tanto tiempo, con los siguientes hitos marcados en el tiempo, voy a hacer estas acciones para conseguirlo, fuera de mi zona de confort of course, voy a ponerle hasta un slogan. Hazlo MARTE.

La siguiente buena noticia

La siguiente buena noticia es que si no sabes cómo poner objetivos en tu vida, acompáñate de #afincoach,(info@afincoach.com)  porque nuestra misión es acompañar a las personas y las organizaciones a convertirse en mejores versiones de sí mismos. Sin quitar ni ser otras, si no sumando y desarrollando.

Otra buena noticia +:

Si eres un directivo y quieres contribuir al desarrollo de tus colaboradores, ayudándoles a trabajar y vivir por objetivos, dótales de un aprendizaje de Coaching que les acompañe. Repercutirá en los resultados positivos de tu empresa.

El Coaching te lleva a futuro, esto quiere decir que te ayuda a definir las acciones, lo que vas a empezar a hacer, enfocado hacia tu futuro MARTE. Simultaneamente te hace ser el protagonista de tu vida, aparcando el victimismo y las quejas.

Un último apunte, cerciórate que el Coach que elijas esté certificado como garantía de éxito. Yo te recomiendo #afincoach (afincoach.com)

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Coaching y Salud

Desde hace ya unos años, se está poniendo en práctica con mayor interés e intensidad, procesos de coaching en pacientes de diversas patologías, con el fin de testar en algunos casos su posible  aportación a la mejoría del paciente.

¿Y qué es el coaching de salud? Pues no deja de tener la base del coaching de cualquier otro entorno, puesto que lo que se busca es el empoderamiento de la persona coacheada, en este caso el paciente.

Lo fundamental a entender de estos procesos, es que el coach no va a coachear nunca la enfermedad, sino a la persona. Esa será siempre nuestra clave. Cómo ese paciente entiende y vive su enfermedad, le facilitará aceptar y trabajar su enfermedad.

En numerosos ensayos clínicos, donde se compara el coaching de salud con la educación de experto dada al paciente, se ha demostrado la efectividad del coaching en varios cambios y resultados de salud para: reducir la hemoglobina glucosilada en pacientes diabéticos, controlar el dolor en quienes presentan cáncer, disminuir los problemas emocionales, aumentar la actividad física, disminuir el índice de masa corporal en diabéticos después de 6 meses de sesiones de coaching y reducir el colesterol y la ingestión de grasa; también fue efectivo para alcanzar más pérdida de peso, hacer más caminatas en pacientes con afecciones cardiovasculares y aumentar la ingestión de frutas y calcio en adolescentes. En este sentido, Gensichen et al encontraron menos depresión en los pacientes que habían recibido coaching, que en aquellos que solo recibieron el tratamiento habitual. Según se refiere, el coaching de salud ha sido efectivo en lograr mayor participación en las consultas de seguimiento, mayor adherencia medicamentosa y a la monitorización de la glucosa, reducción del estrés, disminución de la ingestión de sodio y menos hospitalizaciones, entre otras.

En España se está ya realizando algún estudio con pacientes con cáncer, en el que se pueden observar mejorías en aquellos que tienen un proceso de coaching en paralelo.

Todo lo anterior, nos hace meditar sobre las posibilidades que nos ofrece el coaching para una persona que se encuentra con una patología, ya que se le hace responsable y consciente de sí mismo y su enfermedad.

Nada perdemos si nos encontramos en una situación de enfermedad, y probamos a trabajar un proceso de coaching en paralelo al tratamiento que estemos recibiendo para combatir la dolencia que tenemos.

8 de Marzo: Día de la mujer

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trabajadores24108 DE MARZO: DÍA DE LA MUJER.

Yo prefiero llamarlo, aunque supongo que como a la mayoría de las mujeres de hoy, día de las mujeres a secas, ya que trabajadoras, somos todas.

Hoy he tenido la suerte de compartir, gracias a Francisco García Cabello, Ceo de Foro de los recursos humanos, mesa redonda y tertulia con mujeres directivas del ámbito de los recursos humanos, tanto de empresas nacionales como de empresas multinacionales, en donde se han podido debatir temas tan interesantes como la conciliación y la productividad. Pero como no podía ser de otra forma y en una mesa de mujeres, han salido temas directamente relacionados que me gustaría compartir con todos vosotros.

En primer lugar, deberíamos empezar, como prácticamente en todo, con la educación de los niños no solo en las escuelas sino desde casa. Que en esa igualdad en la conciliación o flexibilización,  los niños ni siquiera se tuvieran que cuestionar si es mama o papa el que está o no está presente, si no por igual.

La conciliación debería ser tanto de hombres como de mujeres ya que de lo contrario caeremos en el peligro de que si en la mayoría de las ocasiones es la mujer la que va a disfrutar de esa conciliación, se podrá producir cierta discriminación en la contratación de mujeres.

También se ha afirmado que en las empresas el tema de la conciliación debe ser impulsado por el CEO, ya que de lo contrario, el desgaste por el esfuerzo hará que en muchas ocasiones se deje de lado y acabe en agua de borrajas.

Un dato curioso es el de que más del 50% del absentismo laboral se debe a asuntos familiares, con lo que si hubiera flexibilización en las jornadas, este absentismo se vería disminuido considerablemente.

En general, la mayoría de las directoras abogan por la consecución por objetivos ya que de esta forma, se acabará en cierta manera con el “presentismo” y se fomentará la responsabilidad y esto incidirá en la productividad y por tanto en las cuentas de resultados de las organizaciones. Esto lleva a su vez implícito que habrá que generar más confianza y responsabilidad.

Si es cierto que en España hay mucha cultura de la presencia, y os lo confirmo yo rotundamente después de haber trabajado más de 20 años en banca y haber luchado bastante contra esa lacra, con bastante poco éxito por cierto. Pero ha habido algo que me ha gustado especialmente en la tertulia de hoy y que viene a cuento de esta cultura y es: el peligro del “absentismo presencial” o también llamados cuerpos sin almas que vagan por las oficinas.

Y finalmente se ha comentado que seguramente estos problemas que ahora si vivimos, van a desaparecer en bastante poco tiempo con la incorporación de los millenials y generación Z al mercado laboral, ya que ellos ya traen de fábrica otra cultura. Quieren trabajar por proyectos que les apasionen y exigen desde el primer momento un horario que les permita conciliar ya no solo familiarmente, sino personalmente.

Por tanto, las empresas que avancen en estos temas de conciliación o flexibilización, confianza y compromiso, consecución por objetivos, tendrán además mayor capacidad de atracción de talento, de retención y conseguirán el tan deseado “employer branding”.

Más información sobre este encuentro en FORO DE LOS RECURSOS HUMANOS: http://bit.ly/1p5WZyL

LA CONFIANZA: EL GRAN PROBLEMA

Acabo de terminar de releer un libro que siempre me inspira. «Las 5 disfunciones de un Equipo» de Patrick Lencioni. Es muy sencillo de leer y guarda un mensaje muy potente para todas las personas que gestionan o son parte de un Equipo, independientemente del tamaño o nivel en la organización del mismo. De hecho, yo lo he puesto en práctica en un Equipo de 3 personas y en otros mucho mayores.

A modo enumerativo, detallo las 5 disfunciones a las que se refiere el autor:

1.- Ausencia de confianza.
2.- Temor al conflicto.
3.- Falta de compromiso.
4.- Evitación de responsabilidades.
5.- Falta de atención a los resultados.

Si repasáis estos 5 puntos, quien más quien menos reconocerá comportamientos y actitudes que ha experimentado en las dinámicas de su Equipo. Si no es así, sólo hay dos posibilidades, formas parte de un Equipo de Alto Rendimiento (enhorabuena) o no te interesa mejorar.

Por suerte (sí, es una suerte) lo habitual es encontrarse con estas actitudes, lo que nos permite mejorar y crecer. Para trabajar sobre ellas, debemos primero identificar qué está causándolas.

1.- Ausencia de confianza. Invulnerabilidad de todos o parte de los miembros del Equipo.
2.- Temor al conflicto. Armonía artificial.
3.- Falta de compromiso. Ambigüedad.
4.- Evitación de responsabilidades. Bajos estándares.
5.- Falta de atención a los resultados. Ego y mantenimiento del status quo.

Puede parecer que esta pirámide es tan grande como las de Giza pero realmente no es tan complicado trabajar con el Equipo para generar nuevos comportamientos que se traduzcan en mejores resultados. Todo empieza por la generación de CONFIANZA, cuya ausencia es la base en la que se asientan todos los problemas posteriores. ¿Recuerdas lo que ocurría en aquel EQUIPO donde no reinaba una pizca de confianza? ¿Cómo era la comunicación? ¿Quién asumía responsabilidades? Y, sobre todo, ¿cómo eran los resultados a largo plazo?

En jornadas de trabajo de 2-3 horas es posible ir generando actitudes diferentes que rompan las disfunciones. ¿Cuándo vas a probarlo?