De la reflexión a la acción

De la reflexión a la acción

Recientemente hemos desarrollado una jornada de trabajo con un Equipo de Ejecutivos del sector Retail enfocado en la identificación de palancas que impulsen habilidades de liderazgo. Al hablar de liderazgo, no es sencillo consensuar los puntos clave sobre los que actuar y tenemos cientos de versiones sobre lo que supone actuar como un LIDER.

Bajo mi punto de vista, las dos cualidades más importantes de un LIDER son:

– Marcar el Norte
– Desarrollar a las personas de tu Equipo

Con este pensamiento en mente, decidimos trabajar las habilidades que impulsan la consecución de objetivos y el desarrollo de personas.

Previamente hemos desarrollado un ejercicio de autoconocimiento e introspección por parte de cada Ejecutivo. Habitualmente este análisis de las propias competencias es muy revelador para cada persona, al ver su imagen reflejada en un espejo y tomar consciencia de sus fortalezas y áreas de oportunidad. Podría parecer que somos capaces de identificar tanto unas como otras; nada más lejos de la realidad. Si tomamos el análisis de conocimiento de «La ventana de Johari» nos muestra áreas de de la persona como son el área libre y el área oculta, pero también aparecen dos áreas de desconocimiento como son el área ciega y el área desconocida. Como Coach, cuanto más pequeñas sean estas dos últimas áreas tras el paso de algunas sesiones, más crecerá la autenticidad y transparencia del Coachee.

Me llama la atención que las Compañías no ofrezcan más ayuda para profundizar en estos aspectos, que considero son muy relevantes y pueden impulsar la consecución de resultados al siguiente nivel. Incluso sesiones de feedback entre colaboradores pueden aportar mucha claridad a esta parte del proceso.

Una vez realizado este trabajo previo, requiere menor esfuerzo centrarse en fortalezas para conseguir los objetivos propuestos. En este punto, no puedo dejar de mencionar la importancia de establecer un plan de acción detallado, donde el «cómo» es una parte fundamental. ¿A quién no le ha ocurrido plantearse un objetivo y olvidarlo pasados unos días o unas horas? Tener claro a quién voy a involucrar, cuándo empezar a poner en práctica las acciones y, sobre, todo cómo hacerlo, suponen un ticket para el éxito.

En resumen, analizarse y conocerse suponen unos cimientos muy sólidos para el crecimiento futuro. Identificar dónde queremos llegar y ponerle acción es acercarnos a ese futuro que hemos visualizado.

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