CoachArte: cuando se une el Arte y el Coaching para ponerte las pilas!

Punto Partida CoachArte un lienzo por trabajar

Sabía que el plan del sábado resultaría interesante, pero superó mis expectativas y las de las asistentes.


El sábado pasado vivimos una jornada de Arte y Coaching. No solo desconectamos del tiempo, y conectamos con nosotras y «nuestro ahora», sino que además, por boca de nuestras asistentes, disfrutaron compartiendo opiniones y su ahora. (Hablo en femenino porque todas las asistentes éramos mujeres ,maravillosas mujeres, todo sea dicho. Qué interesante sería trabajar también con hombres… ahí  lo dejo).

Trabajamos a través del arte nuestro ahora, haciendo y componiendo nuestro ninot. Hacer una creación artística para tomar conciencia de quién estamos siendo, ayuda enormemente a plasmar, más allá de lo que podríamos decir con las palabras.

Admirar por fuera, para ver desde dentro.

Es la segunda vez que realizamos este taller. El ambiente que se genera con mujeres de diferentes edades, “ahoras” y opiniones, nos acerca, nos atrevemos a ofrecer ideas a las demás y nos vamos satisfechas y con ganas de compartir una cerveza. Lo que se dice, una buena tarde. 

Paloma Rueda de ArtRoom, la parte creativa y artística de este taller,  a partir de la composición que creamos, nos dio información sobre nosotras. Para que os hagáis una idea, su enfoque sobre mi ninot, ha provocado una reflexión en mí, de lo más interesante: vivo un momento con fuertes contrastes y anhelo un mañana más “slow”. Y utilizo esta palabra porque en mi perfil de whatsup, curiosamente, pongo “slow living” y parece que mi realidad no está siendo tan “slow” como quisiera… y no me estaba dando cuenta. Así no podía poner acción para conseguirlo, ahora será más fácil.

Trabajando este taller desde el Coaching, y siguiendo en primera persona, hago ahora el ejercicio de comprometerme con acciones que me lleven a mi “slow living” y dejar de hacer, pensar y decir, lo que me aleja. He tomado conciencia, primer paso para generar un cambio. Ahora pasaré a la acción.

Éste fué el productivo crecimiento personal que me proporcionó CoachArte, cuando hicimos la prueba del primer taller.Yo digo: “I have walked my talk” y como veis así es.

Nuestros «ahoras» en CoachArte

Cómo co-conductora del taller, hay muchos aprendizajes, y me quedo con la reafirmación de lo necesario que es, parar de vez en cuando, y pensar en nosotr@s, escuchar a otr@s, aceptar ideas y opiniones, y desde ahí, con esa introspección, ¡ponernos las pilas!.

No me olvido del buen rato que pasamos y lo bueno que es eso para la salud y el alma. Esta es nuestra contribución a la salud y el alma de quien asiste a nuestras propuestas. ¡Gracias por hacerlo!

Nuestra contribución a la salud y el alma.

Vamos a seguir contribuyendo a la salud y el alma de quien asista a nuestros talleres, así que pídenos información. Objetivo: desconectar de rutinas , conectar contigo y ponerte las pilas!

¿Por qué nos cuesta tanto dar y recibir feedback en las empresas?

¿Te conoces bien?

Si queremos cambiar los rrhhh en las organizaciones, hacia una cultura del feedback, del desarrollo de personas y del compromiso, y si queremos líderes persuasivos, colaborativos y que inspiren, desde la humildad y el ejemplo, deberíamos fijarnos en nuestro modelo educativo y poner foco ahí. Porque es ahí y en casa, por supuesto, donde nuestros hijos están formando sus creencias y modelos.

Ellos entenderán que lo que ven en sus padres y profesores, es lo que debe ser y que así será en las empresas que trabajen, cuando sean adultos. Seguirán el mismo patrón.

En las charlas que damos en Afincoach con equipos de trabajo en empresas, no dejamos de decir, que nos cuesta escuchar y dar feedback porque no nos han enseñado, que seguimos siendo jefes y no lideres porque era así en las escuelas del siglo XX, y que no estamos familiarizados con la asertividad y la empatía porque nunca nos preguntaban por nuestras emociones. Pues bien, eso está cambiando, poco a poco en las empresas, pero ¿qué se está haciendo en nuestros colegios e institutos? Poco o nada.

Tengo tres hijos. Diría, y está mal que yo lo diga, que son buenos, inteligentes y bastante educados, aunque, por supuesto, con sus cosas típicas de adolescentes. Si comparamos el instituto con una empresa, veremos que en ambas hay evaluación del desempeño, evidentemente, pero hay todavía, muchísimas más diferencias. Les he preguntado a mis hijos si han tenido alguna reunión con sus profesores en privado para recibir feedback, es decir, que en privado les dijeran, qué haces bien, qué talento percibo que tienes, qué podrías mejorar, y que les preguntaran: ¿qué te gusta?, ¿tú qué opinas? ¿qué quieres conseguir? ¿qué te está faltando? …

Ninguno de los tres ha tenido ni una sola reunión, en privado, en ese sentido. ¿Qué creéis que harán ellos cuando estén en una empresa? Lo mismo. ¿Cómo vamos a cambiarlo?

El ser humano por lo general y sobre todo en la adolescencia, siempre está queriendo saber cómo es percibido y qué opina la gente de él, pero pocas veces pregunta directamente.

Me pareció maravilloso aprender la Ventana de Johari, es una herramienta de Psicología cognitiva, creada por Josep Luft y Harry Ingham. Muy útil para el análisis de uno mismo, y la gran ventaja es que se puede aplicar en cualquier área de la vida. Me gusta porque es una gran oportunidad para el autoconocimiento.

Recordemos en qué consiste. Mira el dibujo de arriba y observa:

Área Pública: Es la parte de nosotros mismos que los demás también ven.

Área Ciega: Es la parte que los otros perciben, pero nosotros no, es decir, lo que los demás saben de nosotros y no nos cuentan.

Área Oculta: Es el espacio personal privado. Lo que sabemos de nosotros mismos pero que no queremos compartir.

Área Desconocida: Es la parte más misteriosa del subconsciente que ni uno mismo ni los demás logran percibir. Un área donde se encuentran capacidades o habilidades ocultas. Una ventana desde donde podemos explorar cosas nuevas.

¿Quieres conocerte mejor?

Si estás dispuesto a conocerte mejor, los esfuerzos hay que ponerlos en el cuadrante 2, en el área ciega. ¿Quieres saber cómo? Pidiendo feedback o retroalimentación a las personas más cercanas. Que te digan honestamente lo que opinan de ti. Y ampliando esta área y compartiendo también el área oculta, entraremos un poco más en nuestra área desconocida. 

Para generar cultura de feedback, debemos empezar con nuestros hijos. Démosles y pidámosles feedback.  

El feedback positivo, recordad, se puede dar en publico o en privado, al ser y al hacer.

EL feedback de mejora, siempre en privado y solo al hacer.

¿Quieres que nuestros hijos aprendan también a conocerse mejor? ¿y que conociéndose mejor tomen mejores decisiones en su vida?

¡¡¡Enseñémosles!!!!

Mis aprendizajes. Capítulo IV: “La mirada apreciativa”

Son muchos los lastres o mochilas que cargamos de nuestra educación y nuestra cultura. Podríamos decir que son creencias nucleares que nos acompañan toda la vida y de las que hablaba en mi anterior blog. Una de ellas, de la que he conseguido huir y cuestionar, es la de juzgar lo que está bien o mal, o como la de buscar culpables, detectar errores, buscar lo que falta, etc etc.,

Pues bien, todo esto está mal enfocado. Y es precisamente lo contrario lo que tenemos que hacer. Se trata de focalizar nuestra mirada en nuestras fortalezas y no en nuestras carencias. Y este ejercicio, de mirada apreciativa, comienza siempre con uno mismo para después, trasladarlo a los demás. Es muy difícil ver lo positivo en los demás, si no somos capaces primero de verlo en nosotros mismos.

Si nos observamos con otros ojos, con ojos de cariño, de bondad, no desde la exigencia sino desde la excelencia, veremos todas las virtudes que tenemos y que podemos potenciar y desarrollar. Si nos fijamos, por el contrario, en lo que nos falta, nos inundará una sensación de fracaso y de inseguridad que difícilmente nos va a ayudar a nuestro desarrollo personal. Será una montaña muy difícil de escalar desde su base. Si por el contrario pensamos y creemos que ya somos buenos, no nos costará tanto esfuerzo mejorar un poquito. Será como hacer cima desde el último campamento base.

La exigencia, busca dónde hemos errado, qué hacemos mal, nos remonta al pasado para buscar los fallos, los errores, la culpa, y esto no nos ayuda mas que para ponerle nombre a las carencias o a los culpables. Si, por el contrario, nos situamos en la excelencia y miramos nuestras fortalezas, nos estaremos proyectando al futuro, hacia donde queremos llegar a ser, aceptando que, aunque ya somos buenos, aún podemos mejorar.

Os invito a que empecéis por hacer una lista de vuestras virtudes. Imaginad que quedáis dos finalistas para un mismo puesto de trabajo y os preguntasen, que por qué el puesto debería dároslo a vosotros. Esta lista concluye que éstas deben ser las palancas que os impulsen a vuestro éxito personal.

Cada vez que tengáis un mal pensamiento sobre vosotros mismos, preguntaos, “¿Este pensamiento sobre mi mismo, me acerca o me aleja de mi objetivo?”.  Casi puedo asegurar, que en un 100% os va a alejar o al menos, no os va a acercar a conseguir lo que estéis persiguiendo. Dominemos nuestros pensamientos, y seamos nuestros mejores amigos.

Y una vez que cojamos el habito de mirar lo positivo, lo bueno, las virtudes de nosotros mismos, no nos costará nada, ver de la misma manera a los demás. Y aquí descubriréis esta gran magia. Empezaremos desde esa nueva mirada, a cambiar nuestro lenguaje, a decir a los demás lo maravillosos que son y lo bien que hacen las cosas. Esto generará un ambiente maravilloso y además ayudará a potenciar y reforzar positivamente esas fortalezas en los demás.

El mundo habrá cambiado 360º y viviremos nosotros y los que nos rodean, tanto familiares, como amigos, como colegas de trabajo, mucho más felices.

Desde aquí os invitamos a que empecéis a mirar apreciativamente las virtudes tanto propias como ajenas y a que lo verbalicéis. Recordad, que al igual que en el feedback, podemos mencionar las fortalezas tanto del SER como del HACER.

Por favor, probad esta herramienta y escribidnos con la experiencia a info@afincoach.com

 

 

 

 

MIS APRENDIZAJES: CAPITULO III: “Creencias”

Hace poco, leyendo un libro, descubrí algo fantástico.

Tomé consciencia, como nunca antes, de cómo nuestras creencias nos condicionan. Fue con la siguiente historia que todos, seguro, ya conocéis.

Si recordáis, es la historia de aquellos jugadores de rugby de Uruguay, cuyo avión cayó en los Andes. Al ser uruguayos, no tenían mucha cultura del frió y mucho menos del frío extremo. Pues bien, nadie sobrevive veinticuatro horas a -40º C, con ropa ligera y a más de 4.000 mt de altura. Y ¿sabéis por qué algunos lo consiguieron?, porque en la montaña todo era desconocido para ellos. No tenían información previa. No eran conscientes de estas limitaciones. No tenían creencias previas sobre la supervivencia en dichas condiciones.

Debemos replantearnos nuestras creencias.

El cerebro es una máquina que no cesa de crear pensamientos y sentimientos. Estos guiones, pueden conformar creencias positivas y posibilitadoras o bien, creencias negativas y limitantes.

Las creencias positivas sobre nosotros son las que nos impulsan y nos hacen conseguir nuestros objetivos, sin embargo, muchas veces tenemos miedos que nos frenan por acontecimientos que la mayoría de las veces, ni siquiera han ocurrido. Simplemente están en nuestra mente y nos frenan en la acción.

Los pensamientos, imágenes y sentimientos, no son más que eso, escenas o relatos internos donde el lenguaje es papel clave para decidir qué hago y que quiero hacer  con esos sentimientos.

  • “No soy capaz”, o puedo preguntarme: ¿o si lo soy?”.
  • “Siempre me equivoco”, o me digo: otras veces he acertado.
  • “Siempre llego tarde” o cuestiono: ¿podría esforzarme y cambiar?”.
  • “Está serio, ¿acaso está enfadado conmigo? /Tal vez solo le duele la cabeza”.

Estos guiones, poco útiles, son difíciles de controlar, pero sí podemos reconocerlos y cuestionarlos, y desde ahí aprender nuevas formas de comportamiento en relación con ellos.

Nos vamos a centrar en las creencias poco útiles que son las que, principalmente no nos permiten alcanzar nuestro objetivo:

  • Exigencias hacia nosotros mismos o hacia los demás: por ejemplo creer que debo ser aceptado por todas las personas que me rodean o que nunca debo cometer errores.
  • Pensamientos exagerados: ante las consecuencias de un hecho como algo terrible o catastrófico cuando aún ni ha ocurrido.
  • Racionalización equívoca de hechos observados desde un yo no objetivo.
  • Sesgos sistemáticos o brechas interpretativas en procesos de información y que nos condicionan. Por ejemplo:
  1. A veces sacamos conclusiones generales de un hecho aislado. Por ejemplo, su primer día de trabajo una persona llega tarde y ya nosotros pensamos: “esta persona es impuntual”.
  2. Rechazar sistemáticamente ciertos pensamientos o sentimientos que creemos nos afectan negativamente. Por ejemplo, cuando nos enfrentamos a nuevas situaciones, y caemos en la trampa de creer que podemos controlarlo todo. Pasamos horas intentando controlar todo lo que podría salir mal así que, en lugar de reducir la incertidumbre, sus mentes generan aún más cosas en las que preocuparse. Así que merece la pena aceptar que hay cosas que no se pueden controlar y eso es lo más útil para no verse frenado y poder actuar en la dirección que se desea.
  3. Algunos pensamientos representan realidades objetivas. Pero en realidad esos pensamientos son solo eso, pensamientos distorsionados por la interpretación. Los pensamientos no son la realidad.
  4. A veces se exageran rasgos negativos que no dejan apreciar los positivos.
  5. La mayoría de los pensamientos se reproducen en forma de opiniones, juicios o evaluaciones. Las personas caemos en la trampa de que todos los pensamientos son igual de importantes.
  6. En ocasiones creemos en algo porque lo sentimos así. Las cosas se perciben de forma que encajen con nuestra manera preconcebida.
  7. Los pensamientos a veces son órdenes para las personas cuando piensan algo y sienten que tienen que actuar en consonancia. En ocasiones no pueden controlar su forma de pensar, pero podrían controlar su comportamiento en relación a su forma de pensar. Es decir, podríamos poder decirnos: “Ahí va mi mente patinando de nuevo…”. Las personas no tenemos que actuar en consonancia con la totalidad de nuestros pensamientos. Podemos aprender a utilizar el estándar de oro para la evaluación de los pensamientos preguntándonos:
  • ¿son estos pensamientos órdenes para actuar en la dirección que no deseo?
  • ¿son útiles para mí?, Si los pensamientos no son útiles para alcanzar lo que más deseo, debo aceptarlos por lo que son, pensamientos nada útiles para mí.
  1. En ocasiones pensamos que todo lo que la gente dice o have es una forma de reaccionar respecto a nosotros.
  2. En otras ocasiones las personas percibimos los “pensamientos como amenazas”.
  3. Con frecuencia las personas llevan consigo pensamientos y escenas personales sobre si mismos ya caducas, que no representan lo que son en el momento presente. Ninguna situación dura para siempre. Es la trampa de la permanencia. Hay que ver los acontecimientos preocupantes como temporales
  4. Los problemas se presentan de modo distorsionado; la percepción de la realidad se altera. Así unas veces pensamos que los problemas son para siempre; otras que afectan a todos los aspectos de nuestra vida, y la mayor parte de las veces, que tienen un único culpable.

Nuestro Afinconsejo: “Utiliza tu lenguaje positivo y cuestiona y cambia todas las creencias que te limitan”.

 

Mis aprendizajes. Capitulo I: Los pensamientos.

Quiero compartir con todos vosotros, qué es lo que más me ha ayudado, en los últimos 5 años a crecer como persona y como profesional. Si, cinco años en los que he aprendido mucho más, que en los 15 años anteriores. No hay nada como el desarrollo personal para crecer. En todos los sectores, se inventa, se innova y todo para mejorar los servicios y los productos que se ofrecen, como móviles más ligeros y con mayores prestaciones, coches menos contaminantes, mejor y mayor experiencia clientes etc etc, ¿y las personas? ¿cómo evolucionamos? ¿cómo podemos llegar a ser la mejor versión de nosotros mismos?

Pues con el desarrollo personal.

Por ello quiero compartir, por capítulos, estas pequeñas reflexiones. Con el fin de aportar luz a las infinitas posibilidades de mejorar personal y profesionalmente. Todos podemos mejorar y con ello, os aseguro, ser más felices.

En este primer capítulo os hablaré de los pensamientos. Son todo lo que nosotros mismos generamos, es decir, lo que nos decimos sobre lo que acontece. Además, los pensamientos, a su vez, generan sentimientos. Y los sentimientos, hacen que sigamos adelante o bien que nos paralicemos. Son los que nos hacen tomar una u otra decisión en la vida. En definitiva, lo son TODO en nosotros. Nos impulsan a hacer cosas, nos frenan, nos dicen si podemos o no, nos generan conflictos con los demás, porque nos hacen interpretar ciertas cosas de una manera y no de otra, actuamos según ellos.

Sacado del segundo libro de Francisco Alcaide “Aprendiendo de los mejores” y mencionando él a Eckhart Tolle, os comparto: “El pasado no tiene poder sobre el momento presente. Creemos que el dolor y el sufrimiento son el resultado de acontecimientos pasados, pero no es así. Lo único que tenemos es este instante. Por tanto, toda mi vida transcurre ahora. Si empiezo a darme cuenta de que aquello no ocurrió en el pasado sino ahora porque lo esto recordando ahora, puedo transformarlo desde una perspectiva positiva. Cuando conecto mis recuerdos con el momento presente dejan de tener poder porque dejan de tener el estatus de hechos, son un recuerdo. Y si es un recuerdo, es un pensamiento, y si es un pensamiento soy YO el que lo piensa, y puedo transformarlo. Como me siento ahora es producto de mis pensamientos, y mis pensamientos siempre me pertenecen, yo puedo elegir conscientemente qué pensar.”

Son infinidad de asuntos los que, cada día, nos ocurren. Y lo que nosotros nos contamos sobre lo que nos ocurre, son los pensamientos que generamos. Entre 50.000 y 60.000 pensamientos diarios. Como dice Eckhart Tolle. Si de ellos depende mi presente y por tanto mi futuro, ¿por qué no los domino yo? ¿por qué no los pongo a mi servicio? ¿Qué me digo sobre lo que ocurre?

Somos por tanto dueños y responsables de lo que pensamos y sentimos. Por tanto, el sufrimiento o la felicidad son una elección.

Os dejo aquí también un video en el que se explica cómo el lenguaje es determinante de cómo pensamos y esto genera unos u otros sentimientos.

https://youtu.be/7IDiTMzR100

¡¡¡Os animo a pensar siempre en positivo!!! y como dice Francisco Alcaide. » Mi pasado no es  mi futuro, mi presente SI es mi futuro». ¿Y tú, cómo eliges hoy que sea tu futuro?