¿Por qué nos cuesta tanto dar y recibir feedback en las empresas?

¿Te conoces bien?

Si queremos cambiar los rrhhh en las organizaciones, hacia una cultura del feedback, del desarrollo de personas y del compromiso, y si queremos líderes persuasivos, colaborativos y que inspiren, desde la humildad y el ejemplo, deberíamos fijarnos en nuestro modelo educativo y poner foco ahí. Porque es ahí y en casa, por supuesto, donde nuestros hijos están formando sus creencias y modelos.

Ellos entenderán que lo que ven en sus padres y profesores, es lo que debe ser y que así será en las empresas que trabajen, cuando sean adultos. Seguirán el mismo patrón.

En las charlas que damos en Afincoach con equipos de trabajo en empresas, no dejamos de decir, que nos cuesta escuchar y dar feedback porque no nos han enseñado, que seguimos siendo jefes y no lideres porque era así en las escuelas del siglo XX, y que no estamos familiarizados con la asertividad y la empatía porque nunca nos preguntaban por nuestras emociones. Pues bien, eso está cambiando, poco a poco en las empresas, pero ¿qué se está haciendo en nuestros colegios e institutos? Poco o nada.

Tengo tres hijos. Diría, y está mal que yo lo diga, que son buenos, inteligentes y bastante educados, aunque, por supuesto, con sus cosas típicas de adolescentes. Si comparamos el instituto con una empresa, veremos que en ambas hay evaluación del desempeño, evidentemente, pero hay todavía, muchísimas más diferencias. Les he preguntado a mis hijos si han tenido alguna reunión con sus profesores en privado para recibir feedback, es decir, que en privado les dijeran, qué haces bien, qué talento percibo que tienes, qué podrías mejorar, y que les preguntaran: ¿qué te gusta?, ¿tú qué opinas? ¿qué quieres conseguir? ¿qué te está faltando? …

Ninguno de los tres ha tenido ni una sola reunión, en privado, en ese sentido. ¿Qué creéis que harán ellos cuando estén en una empresa? Lo mismo. ¿Cómo vamos a cambiarlo?

El ser humano por lo general y sobre todo en la adolescencia, siempre está queriendo saber cómo es percibido y qué opina la gente de él, pero pocas veces pregunta directamente.

Me pareció maravilloso aprender la Ventana de Johari, es una herramienta de Psicología cognitiva, creada por Josep Luft y Harry Ingham. Muy útil para el análisis de uno mismo, y la gran ventaja es que se puede aplicar en cualquier área de la vida. Me gusta porque es una gran oportunidad para el autoconocimiento.

Recordemos en qué consiste. Mira el dibujo de arriba y observa:

Área Pública: Es la parte de nosotros mismos que los demás también ven.

Área Ciega: Es la parte que los otros perciben, pero nosotros no, es decir, lo que los demás saben de nosotros y no nos cuentan.

Área Oculta: Es el espacio personal privado. Lo que sabemos de nosotros mismos pero que no queremos compartir.

Área Desconocida: Es la parte más misteriosa del subconsciente que ni uno mismo ni los demás logran percibir. Un área donde se encuentran capacidades o habilidades ocultas. Una ventana desde donde podemos explorar cosas nuevas.

¿Quieres conocerte mejor?

Si estás dispuesto a conocerte mejor, los esfuerzos hay que ponerlos en el cuadrante 2, en el área ciega. ¿Quieres saber cómo? Pidiendo feedback o retroalimentación a las personas más cercanas. Que te digan honestamente lo que opinan de ti. Y ampliando esta área y compartiendo también el área oculta, entraremos un poco más en nuestra área desconocida. 

Para generar cultura de feedback, debemos empezar con nuestros hijos. Démosles y pidámosles feedback.  

El feedback positivo, recordad, se puede dar en publico o en privado, al ser y al hacer.

EL feedback de mejora, siempre en privado y solo al hacer.

¿Quieres que nuestros hijos aprendan también a conocerse mejor? ¿y que conociéndose mejor tomen mejores decisiones en su vida?

¡¡¡Enseñémosles!!!!

¿AUN UTILIZAIS «PERFORMANCE REVIEWS» EN TU EMPRESA?

Recuerdo haber asistido a numerosas sesiones de la mal llamada evaluación del rendimiento; en unas ocasiones conduciendo la sesión y, en otras, siendo objeto de evaluación. Hoy puedo decir, sin temor a equivocarme, que sólo en limitadas ocasiones tuvieron algún efecto positivo en el desarrollo de nuevos comportamientos y, como consecuencia, en la productividad.

A ésto debemos añadir la tensión vivida los días previos, las horas dedicadas a la preparación de la reunión (por ambos lados) y el efecto en la motivación cuando los resultados no fueron los esperados.

Esta misma semana he leído un artículo de Dick Grote, Consultor de Recursos Humanos, publicado en Harvard Business Review. Dick no se centra en la utilidad o ausencia de la misma en dichas revisiones pero deja clara su preferencia por sesiones periódicas de Coaching entre los trabajadores y su line-manager, con la frecuencia que sea necesarias, pero nunca menor a una vez por trimestre. Si se utilizan de una forma seria, organizada y con interés genuino por la mejora de los colaboradores, los efectos serán impactantes.

¿Te imaginas tener la oportunidad de charlar con el líder de tu equipo de los objetivos y recibir feedback para su mejora? Una conversación sincera, abierta, con el único interés de mejorar tu desarrollo.

Afortunadamente, según la investigación realizada por HBR, el 77% de los Directores de RRHH manifiestan que una de sus principales prioridades es promover conversaciones más frecuentes. El problema radica en que hay un gran número de Managers que no han sido entrenados para liderar esas conversaciones y hacerlas productivas. Está en la mano de las organizaciones ofrecerles sesiones formativas de feedback, por ejemplo.

Huye de la tiranía del excel que tienes que completar con el resultado de la entrevista de performance review y solicita tu entrenamiento para convertirte en un verdadero Líder-Coach. Al fin y al cabo, como opinan en el Project Oxygen de Google, la mayor diferencia entre los buenos y los grandes Managers está en ser un buen Coach.

A continuación tenéis el link al artículo completo.

http://ow.ly/XXaB304M4Ql

WORKSHOP EN REAL CLUB DE GOLF LA HERRERIA

La semana pasada nos hemos enfrentado a un reto importante. Facilitar el proceso de aprendizaje de un grupo muy heterogéneo; jardineros, entrenadores deportivos, administrativos, directivos, camareros…… con un fin común. Crecer como Equipo y ofrecer una Experiencia de cliente 10 a quienes les visitan.

A juzgar por la valoración que hicieron del programa, podemos darnos por satisfechos. La implicación de los asistentes fue máxima y tenemos la certeza de haber contribuido a incrementar el valor para los clientes y el Equipo de La Herrería. Antes de comenzar, no dejaba de preguntarme, ¿qué lleva al Gerente de un Club de Golf a organizar un evento formativo de estas características? Los propios miembros del Equipo lo dijeron claramente en repetidas ocasiones. Y no es nada diferente a lo que sucede en todas y cada una de las Organizaciones que quieren crecer:

  • Formar un Equipo más potente. Actuar con compañerismo, ser una posibilidad (y no un obstáculo) para los demás y mejorar la comunicación.
  • Experiencia cliente 10. Fidelizar a los clientes existentes y atraer a nuevos.

Siempre hay una misma barrera para lograr el primer objetivo: FALLOS EN LA COMUNICACION. Podría decir falta de comunicación, lo que supone un problema pero mi observación me ha llevado a la conclusión de que la mayoría no hemos sido entrenados para comunicarnos correctamente. El entrenamiento y la proactividad en forma de feedback obran milagros.

Para conseguir una Experiencia 10, el discurso es similar; entrenamiento en la comunicación/trato con el cliente y proactividad para superar sus expectativas. En un mercado de productos y servicios similares donde el precio ya no hace la diferencia, la gestión del customer experience es la única herramienta con potencia suficiente que tenemos en nuestras manos.

Esperamos que disfrutéis en vuestra próxima visita a La Herrería.

 

Coaching en la adolescencia

A colación de alguna frase comentada en el post de María Gil, hoy me gustaría compartir con vosotros, y abrir un pequeño debate, sobre cuál es vuestro punto de vista acerca del enfoque y aplicabilidad del coaching en la etapa adolescente. ¿Cuál es vuestra experiencia, y opinión? ¿Creéis que un proceso de coaching en un adolescente, ha de ser en estado puro, o bien combinado con otras técnicas, o mentoring, etc?

En las ocasiones en las que tenemos la oportunidad de acompañar en un proceso de coaching a una persona en esta etapa de la vida, imagino que os habrán planteado trabajar en alguna de las 7 áreas importantes de su vida – La familia, la escuela, salud y bienestar, los amigos y diversión, noviazgo, su entorno y su futuro.

El Adolescente per se, es un individuo que se encuentra en una etapa de la vida en que tiene un centro principal: reafirmarse y reconocerse como adulto. Esto le llevará con probabilidad a dos posicionamientos muy diferentes, como puede ser la DUDA PERMANENTE SOBRE SU FUTURO, y EL ENFRENTAMIENTO POR PRINCIPIO con sus referentes adultos (es decir, principalmente sus padres).

Un proceso de coaching puede ayudar enormemente a una persona adolescente en ambos puntos- ¿Cómo? Os daré mi opinión:

-Se sentirá escuchado

– en esta escucha podrá ver SU realidad desde otros puntos de vistas diferentes. Quizá algunos más positivos, pero sobre todo Diferentes a los razonamientos que se podía haber hecho hasta el momento

– Así podrá encontrar por sí mismo, nuevos caminos para avanzar en lo que hasta entonces quizá no había encontrado solución o medios para dar con lo que necesita

– Hará nuevas lecturas de aquello que ya le ha pasado. Es decir, se habría nuevas oportunidades si interpreta de manera diferente lo que ha sido hasta ahora, para construir el futuro que quiere ser

–  Será capaz de dar uso a herramientas a su alcance, que es probable que hasta la fecha no le hubiese encontrado utilidad o no hubiese sabido cómo pedir

– Y podrá poner a su disposición herramientas tan necesarias y extraordinarias como puede ser algo tan evidente como es dar FEED BACK.

Ahora bien, aquí es donde os planteo mi pregunta: en un coachee, que puede encontrarse en un momento de «grandes dudas vitales», que considere cruciales para su futuro, ¿creéis que una herramienta apropiada puede ser el mentoring, es decir, algún tipo de guía durante el proceso, más allá del puro acompañamiento? Yo creo que puntualmente sí puede ser positivo. Si sirven para dar luz a alguna cuestión muy concreta en la que el adolescente te plantea un momento de «a la parálisis por el análisis», un pequeño «empuje» con 1-2 claves para saber por dónde buscar, o a quién preguntar, etc, le pueden ayudar a salir de un pequeño atolladero, y continuar de forma exitosa el camino que quiere encontrar.

Estas y otras circuntancias, nos dicen lo válido y útil que puede ser el coaching en esta etapa de la vida tan crucial, en la que esta personita que se está haciendo a sí mismo, «se juega tanto»

TU COACH DE EQUIPO LLEGARÁ EN EL MOMENTO PRECISO

Hace pocos días, he tenido ocasión de acompañar en un proceso de coaching a un equipo “recién” formado. Y entrecomillo recién, ya que se creó hace menos de un mes y llevaba 6 reuniones previas antes de aquella en la que yo me uní, pero lo que para mí era poco tiempo, para algunos de sus integrantes podía ser tiempo más que suficiente, incluso demasiado, ya que en la presentación inicial surgió la pregunta de “¿Y por qué el coach llega tan tarde?, quizá ya es tiempo perdido tenerlo a partir de ahora”. La respuesta en este caso  (teniendo en cuenta que partía de una opinión basada en una creencia limitante), se me hacía retadora, ya que aquello estaba segura de que podía marcar el camino de trabajo, así que respondí “Tu coach llega en el momento perfecto en que lo necesitas”. Se hizo el silencio.

A partir de aquí podría contaros cómo empezamos a trabajar en detalle, pero prefiero centrarme en 3 puntos que fueron claves, desde mi punto de vista, para que viesen “la utilidad de que el coach llegase a partir de ese preciso momento o no otro”:

1. LA IMPORTANCIA DE ESTABLECER REGLAS Y DEJARLAS ESCRITAS

¿Existían reglas? Sí, existían. Cuando empezamos a ver la necesidad de que el equipo acordase el marco de actuación, es decir, las reglas de cómo trabajar, y de “cómo ponerse de acuerdo cuando no estuviesen de acuerdo”, declararon haberlo establecido en la primera reunión… pero no quedaron por escrito. Esto hacía que repetidamente cayesen en aquello que habían dicho que no debían hacer (no interrumpirse, respetarse, participar, etc, etc).

Por tanto, volvimos a escribir cómo el equipo quería trabajar, acordado entre todos, para que todos y cada uno de ellos se comprometiese con ello. Esta hoja quedó lista para ser “enmarcada” y presidir las reuniones a modo de recordatorio, además de hacer una foto que se envío por una red social al grupo

 

2. LOS ROLES Y UNA AGENDA PREESTABLECIDA SON CLAVES

Los roles pueden parecer a priori un absurdo. ¿Para qué necesita un grupo, que quiere llegar a trabajar como un equipo, repartir funciones dentro de la reunión?

Pues bien, habitualmente ocurre que no se reparten roles, bien por desconocimiento, bien por no entender su utilidad, como era del caso del equipo al que acompañaba, lo que lleva a una situación de trabajo peculiar: muchas de las funciones a realizar durante la reunión quedan adjudicadas automáticamente al líder ya que sus compañeros asumen que forma parte del cargo, o bien los cogen miembros que “sienten especial predilección por desarrollar determinadas tareas o funciones”. ¿Qué ocurre en estos casos?, que paradójicamente se crean unas relaciones dentro del equipo, influenciadas o como consecuencia de esta situación, que pueden desvirtuar la forma de trabajo.

Sin embargo, un equipo que tiene claro su objetivo, va a trabajar de forma mucho más eficiente si establece roles en diferentes personas, mejor aún si estos roles rotan entre los miembros del equipo. Así ocurrió con el equipo del que os hablo. Su feedback al final de esa primera sesión era realmente positivo, habían visto una gran diferencia entre el antes y el después en su modo de trabajo. El líder del equipo se sentía más descargado, ya no tanto por las tareas a realizar, sino por la “carga de responsabilidad” que le transmitían sus compañeros y que no quería asumir sino compartir entre todos como proyecto común que querían construir.

Y este reparto de roles les había ayudado también a ser más eficientes durante la reunión. Todos y cada uno de los roles juegan un papel importante en ello.

Si a esto le sumamos que se ciñeron a una agenda que tenían “más o menos cerrada” durante la reunión anterior, y que terminamos de ajustar con tiempos responsables y contenidos, para que de ella pudiese salir acta y compromisos para continuar avanzando en su proyecto, hizo que el equipo finalizase la reunión, con un gran cambio. Veían ahora sí, que esta forma de trabajar les ayudaba claramente a alcanzar su objetivo en el tiempo que se habían marcado

 

3. DEJAR UN ESPACIO EN LA AGENDA PARA EXPRESAR CÓMO SE HAN SENTIDO

Y para finalizar, pero no menos importante, lo que en el mundo del coaching llamamos HACER COCINA. Cuando se prepara la agenda de la reunión, es importante dejar un tiempo al final (15 minutos puede ser suficiente), para “hablar sobre cómo hemos hablado” durante la reunión.

Este espacio nos asegura que ahí tendremos la oportunidad de cerrar capítulo en todos los sentidos. Nadie se llevará nada que no haya podido expresar durante la reunión, que es el espacio donde se ha de contar. Feedback positivo, y feedback de mejora sobre cómo se han  sentido con lo que se ha ido diciendo durante esa reunión. Este equipo necesitó algo más de tiempo de cocina, porque como descubrieron durante la reunión, ya “habían hecho cocina” en alguna reunión anterior sin ser conscientes, de un modo no tan adecuado, y necesitaban dejar puntos en orden: dando feedback al hacer y no al ser; y desde mí, desde cómo me siento yo con lo que ocurre.

 

Cuando finalizó la reunión, el equipo quiso regalarme mi feedback, y el resultado de la primera sesión fue muy positivo: se sentían con fuerza y con mayor claridad de que así podían llegar con más facilidad a presentar su proyecto; habían experimentado ponerse en “los zapatos” de alguno de los compañeros, con lo que decían haber tenido un gran aprendizaje; durante la reunión alguno había visto que trabajar en equipo le iba costando menos; y… sentían que efectivamente, su coach había llegado en el momento preciso, ya que decían que si hubiese llegado antes, no habrían desarrollado determinadas formas de trabajo, o subequipos, o relaciones, o roles, o… y ahora sí podían ver puntos que les iban a ayudar a enfocar mejor su modo de desarrollar el trabajo.

Espero que este equipo continúe creciendo en el proceso en el que están inmersos, que su proyecto (de emprendimiento, por más señas, y con muy buen trabajo de fondo) llegue a buen puerto y arranque con el éxito que se merecen. Y será un placer poder acompañarles durante todo este tiempo.

 

¿ESTAS SEGURO DE QUE TU EQUIPO CAMINA EN LA DIRECCION MAS EFICIENTE Y EFICAZ, HACIA UN OBJETIVO CLARO Y DEFINIDO?

Mejorar la versión de ti mism@

Maty-Tchey
Foto tomada de asnie.org

 

@asnie_org @MatyTchey @xavierguix #CoachingEjecutivo #CoachingPersonal #mejorar

Hace unos años estuve, como acostumbro, en una de las maravillosas conferencias gratuitas de ASNIE (Asociación Nacional de Inteligencia Emocional) con los que colaboro hace tiempo.

En aquella ocasión fue @MatyTchey quién nos dio el subidón mensual con el que solemos salir de estas conferencias, quedándonos cada uno con nuestra reflexión particular.

Había oído hablar de ella en varias ocasiones, muy positivamente por cierto, lo cual animó más mi curiosidad si cabe. Fue una conferencia muy chula con principio y final como solo ella sabe hacer, o como solo ella se atreve a hacer.

El contenido y formato de la conferencia fue muy interesante.

Sigo recordando 2 momentos que me han acompañado a lo largo de este tiempo.

1- La versión de ti

Yo lo entendí como tu estado actual. Es muy clarificador, ¿qué «tú» eres ahora? Ser una versión mejorada de ti implica mejorar cada día, una tarea arriesgada con lo bien que se está donde ya te conoces bien, donde te levantas, haces lo que está escrito,sigues tu rutina, estás en la queja de “necesitaría días de más de 24 horas” (algo que como Coach me suena a excusa baratilla y comúnmente utilizada), y caes redondo en la cama sin poder mirar más allá de tu rueda diaria (como los felices hamsters).

El caso es que pensé, ¡claro! ¡puedo seguir siendo yo misma!, ¡no necesito cambiarme por otra!, sino ¡solo mejorar la que ya soy! La experiencia y los años valen algo más que para comprar cremas faciales con componentes difíciles de pronunciar. ¡Qué alivio! Como eso que está de moda: todo suma. Solo tengo que ser consciente de lo que no me está llevando a lo que quiero ser, hacer las cosas de manera diferente, pero ¡seguir siendo yo! ¡Maravilloso! Y con esa tranquilidad voy limando esas cosas que muy bien explicaba en su artículo de este fin de semana en @el_pais @xavierguix,  y que recomiendo “La tiranía del «me sabe mal”: “somos seres en proceso, que aprenden de si mismos” . Pues claro! Si no de quién vamos a aprender! A mi me ha costado asumirlo, pero es cierto que hay que equivocarse para aprender. Y añadiría que hay que mirar atrás, con esa mirada, para tomar conciencia del aprendizaje, si no, nos volverá a pasar, porque no habremos aprendido de ello, solo sentimos que nos nos ha salido bien y que hemos fracasado. Me he desviado un poco. Vuelvo.

Resumiendo: hoy se que soy una mejor versión de mi misma.

Me sorprendió la respuesta de Maty cuando le preguntaron si ya estaba en su mejor versión, y ella contestó algo así como, todavía estoy lejos, y yo pensé, cómo puede decir eso, ¡si es estupenda!No era falta de autoestima, es retarse cada día a mejorar. Pues si, siempre estaremos lejos de nuestra mejor versión aunque hoy seamos una excelente y mejorada versión de nosotros mismos.

2-«Lo he hecho lo mejor que he sabido»

Para dominar la exigencia que a tantos nos tiene colgado de los más profundo, Maty me dio otra fórmula mágica “ lo he hecho lo mejor que he sabido”. Eso también es liberador, me llena de tranquilidad, de relax, de complicidad conmigo misma, de mi palabra preferida como Coach: ¡LIVIANDAD! Maravillosa palabra poco utilizada. Se define como poco peso, ligereza… y en el diccionario del coach es cuando miramos los acontecimientos de la vida restándole, rebajándole peso, importancia, transcendencia. ¡Qué mágica es la vida desde esa mirada!.

Estas son las 2 reflexiones que quería compartir con vosotros, contigo.Si te sirve te las quedas y si no las olvidas, (como el Feedback)

Y ahora te pregunto,

¿estás dispuesto a mejorar tu versión?

A través de los procesos de Coaching de Afincoach te haremos vivir y sentir esa experiencia, te acompañaremos a encontrar esa mirada liviana, y desde allí llegar a la versión que te propongas. Todo un reto para quién se atreva a salir de la rueda del hamster, comunmente conocida como «mi zona de confort»!

Espero vuestros comentarios que tanto me enriquecen. Gracias.

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LA ESCUCHA EN LAS AULAS

Es una actividad recurrente debatir sobre la penuria y excelencia de nuestro sistema educativo, especialmente cuando se publican los Informes PISA. Recordemos que el informe de 2014 refleja que tan sólo el 1% de los estudiantes españoles se encuentran en el nivel de máximo rendimiento.

¿Por qué no somos capaces de ofrecer mayor calidad en la Educación a nuestros hijos? ¿Dónde está la solución; nuevas asignaturas, Carreras de 3 años, de 5…..? Si analizamos el proceso educativo como una cadena de valor, rápidamente identificamos que hay un elemento clave: LOS DOCENTES. Me atrevo a decir que el docente tiene en su mano colocar el listón de la excelencia en un nivel o en otro. De hecho, algunos lo hacen y consiguen resultados extraordinarios.

Recientemente he tenido la oportunidad de leer dos artículos de docentes que aplican una metodología diferente en sus enseñanzas. Como no podría ser de otra manera, los resultados que consiguen también se alejan de la media, para bien en este caso. Son la madre Montserrat del Pozo conocida como Sor Innovación, del Colegio Montserrat de Vallvidrera y César Bona, joven profesor del Colegio Puerta Sancho y candidato al Nobel de los profesores, el Global Teacher Prize,

¿Qué hacen en sus alas tan complicado y que les lleva al objetivo buscado? Entre muchos puntos, destacaría tres:

  • empoderan a los alumnos, trasladándoles la autoridad para organizarse, preguntar, opinar…
  • instalan el feedback como herramienta común de mejora mutua.
  • escucha empática.

El último punto me parece el más relevante. Ya no es sólo el alumno quien escucha, como ocurre en el modelo tradicional, sino que el profesor también lo hace, de una forma activa y haciendo ver a los alumnos lo importante que es su opinión. Fomentar la escucha en el aula no depende de los alumnos sino del profesorado y ellos lo harían de forma más intensa y frecuente….si se les entrena para ello.

No les carguemos de culpabilidad; la realidad es que tienen que vivir dentro de un sandwich de múltiples capas donde aguantan la presión de los propios alumnos, de los padres, de las autoridades, de la Dirección del Colegio……. Si no se sienten escuchados, cómo vamos a pedirles que fomenten esa misma escucha.

¿Cuál es la solución? Complicada y llevará tiempo, pero podemos empezar por ofrecerles un Coach que les escuche y apoye en la transformación necesaria, mientras les entrena para escuchar activamente y recibir feedback.

A continuación tenéis dos artículos que hablan de César Bona y la Madre Montserrat.

http://ow.ly/IozDw

http://ow.ly/IozIb