IMPACTO DEL COACHING SISTEMICO EN LA EMPRESA

coaching de equipos

La mayoría de las Empresas están formadas por individuos que se relacionan entre sí. En unos casos forman equipos y , en otros, tan sólo tienen relaciones puntuales. En ambos casos hay un punto de unión, lo hacen en busca de un bien común. La función del Coaching Sistémico consiste en facilitar que cada elemento aporte valor añadido al sistema.

Es fácil comprender el beneficio que puede aportar un proceso de Coaching Sistémico (Coaching de Equipos) a la Organización:

– colaboración de sus miembros
– resultados superiores a los logrados por cada elemento de forma individual
– aprendizaje
– crecimiento personal
– mejora de la comunicación interna
– etc

Todos los Sistemas necesitan un cierto orden para funcionar de forma eficiente y no caer en el caos. En el Coaching Sistémico, se aplican las bases de la Teoría General de los Sistemas de Bert Hellinger. Son fácilmente reconocibles en el funcionamiento de los Equipos de Trabajo:

1.- Ley de Pertenencia. Cada colaborador tiene un vínculo con el Equipo. Si alguien es excluido, es todo el Equipo el que sufre.
2.- Ley de Prevalencia. Hay una jerarquía emocional en base a la antigüedad. Hoy en día, podemos decir que está en tela de juicio y es el Talento, o debería serlo, el que marca la prevalencia.
3.- Ley del Equilibrio. Debe haber reciprocidad entre lo que se da y lo que se recibe; ni todos «falsos humildes» ni «egoístas». Permitidme una broma; como dice José Mota «las ovejas que entran por las que salen».
4.- Ley de la Aceptación. En ocasiones, nos gustaría poder cambiar el status quo pero no es posible; normativa, complejidad, falta de flexibilidad en la Empresa….. Hay que aceptarlo. Lo contrario puede llevar a la parálisis. Habrá un momento para acometer el cambio y conseguir la mejora.
5.- Ley de Reconocimiento. Es tan sencillo como reconocer la aportación de cada individuo y no perder una sola ocasión de celebrar el éxito del Equipo.
6.- Ley de Jerarquía. La Dirección de la Empresa está al servicio de los Equipos y merecen el respeto del resto de la Organización. Al igual que ocurre con la Ley de Prevalencia, podemos abrir algún interrogante al respecto. Hoy en día se buscan estructuras más planas y radiales donde el respeto es clave en cualquier estrato de la misma.

Si, al leer este artículo, detectas roturas en alguna de estas leyes en la forma en que trabajan los Equipos en tu Empresa, es posible que la solución sea un proyecto de Coaching de Equipos. En Afincoach tenemos los recursos y conocimiento necesarios para ayudarte.

Gracias a Jorge Salinas (Grupo Atesora) que me ilustró e inspiró este artículo.

Encajar las piezas: Mujer, Madre y Trabajadora mediante la Aceptación.

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Hace unos días me propusieron una de las entrevistas de radio que me ha hecho más ilusión por tratar de #Mujeres y #Coaching.

ICF en sus objetivos básicos de promover el arte, la ciencia y la práctica del Coaching, colabora semanalmente con Onda Mujer, que es la primera radio digital hecha por y para mujeres.

El tema a tratar: como encajar las piezas de Mujer- Madre- Trabajadora. La respuesta: la Aceptación.

Este espacio radiofónico llamado “Coaching” está conducido por Laia El Qadi Cueto y cuenta con la colaboración de María López Herranz, Past Presidente de ICF, y Cris Moltó, Vocal de Marketing y Comunicación de la Junta Directiva de ICF.

Os dejo el enlace: http://prnoticias.com/podcast/ondamujer/coaching/20146141-aceptamos-madre-mujer-trabajadora

Aceptación Vs Tolerancia.

En Coaching decimos que la Aceptación legitima la diferencia con el otro. Acepto que soy diferente al otro.

En este caso, me refiero a la Aceptación que legitima la diferencia con mi yo anterior. Cuando el “otro” somos nosotras mismas, porque ahora además de mujer trabajadora, somos madres.

En nuestra sociedad la tolerancia tiene un significado diferente a la tolerancia como distinción de coaching. Tolerancia es una conflicto en diferido: convivo con lo que no me gusta. Voy llenando «mi mochila» de cosas que estoy haciendo que no me gustan o que no me gusta como las estoy haciendo. (no llego a todo, me he olvidado de esto, estoy muy cansada y no me aguanto ni yo, soporto que me juzguen como menos profesional que antes de ser madre, no veo más allá de la próxima hora, no tengo capacidad de planificación e incluso de decisión, no tengo objetivos).

En resumen, no acepto que ahora soy diferente. Vivo en la Tolerancia.

Utilizo el vocabulario del “deber”..Tengo que ser una excelente profesional, tengo que pasar tiempo con mis hijos, tengo que ser una gran madre…tengo que, tengo que, tengo que…. todo con el lenguaje de la obligación. Agotador.

Vivo en la exigencia de hacerlo todo “perfecto” y tenerlo todo bajo control. Veo lo que me dejo por hacer, lo que me falta para …., arrastrada por el día a día, diciendo a todo que si, y si digo que no, sintiéndome fatal, alabando y reconociendo lo que hacen otr@s, comparándome sin darme cuenta en lo que destacan o en lo que les va bien, culpabilizándome por las expectativas no cumplidas…..

Todo esto mal enfocado nos hace llevar una pesada losa día a día.

Así es como llega una mujer a un Proceso de Coaching, con un lenguaje negativo sobre su vida y sobre ella, y con un lenguaje de víctima: “qué puedo hacer yo, el día a día puede conmigo”.

¿Qué se trabaja en el Proceso de Coaching?

La Aceptación de ella en este momento en el que está. El coaching no es café para todos, por lo que para cada mujer, esta Aceptación tiene sus componentes particulares, que los agrupo en:

Vivir esta nueva etapa como una oportunidad de aprendizaje. Desde la mirada de novata, porque somos novatas realmente, no nos hemos encontrado antes en esta situación. Los errores son errores de los que aprendo, y no fracasos como madre y como profesional, con alto contenido de culpabilidad.

Reforzar la autoestima, en cuanto al reconocimiento de todo lo bueno que hacemos, de cómo nos esforzamos y que lo hacemos de la mejor manera que sabemos.

Cambiar el Deber por el Querer: estar donde quiero, y no hacer lo que quiero, si no querer lo que hago.

Desde ese querer, establecer los objetivos de nuestra vida, del largo plazo, y del día a día es fácil. Esto nos permite priorizar, organizarnos, mejorar la gestión de nuestro tiempo, porque lo que hacemos, lo hacemos bajo el foco de nuestros objetivos.

Incorporar 2 distinciones que marcan el antes y el después de un Proceso de Coaching:

La excelencia frente a la exigencia, y la Liviandad.

Vivir en la Excelencia es vivir hoy de la mejor manera que sé, a través de la confianza en mí misma y en los demás, sabiendo que soy muy válida y que si algo no ha salido como esperaba, puede hacerlo de otra manera y obtendré resultados diferentes. Celebrando los éxitos por muy pequeños que sean.

Liviandad es la emoción que permite disfrutar del día a día, estar presente y atenta en lo que estoy haciendo en este momento, poniendo humor incluso cuando me equivoco, pensando que en cada error hay una oportunidad de aprendizaje. Restando transcendencia a lo que ocurre.

Ser la protagonista de su vida, que implica responsabilizarse con lo que hago y con lo que no hago.

Este post y la entrevista de Onda Mujer, habla de las mujeres con las que como Coach he trabajado en Procesos de Coaching ya sea a nivel Ejecutivo o a nivel Personal. Y también habla de mí, porque yo antes de ser Coach, fui Coachee (persona que realiza un proceso de Coaching).

Hacer el Proceso de Coaching me permitió desenroscar los nudos que se habían hecho en mí en esa vorágine en la que me tiré de cabeza cuando comencé el mejor camino de mi vida que es ser madre. (Y a desenroscar algunos anteriores también).

Me ha dado las herramientas para decidir cómo quiero vivir: disfrutando de lo que hago desde la Excelencia y la Liviandad.

Ser Coach Ejecutiva por ICF, me da la oportunidad de aprender todos los días de las personas con las que trabajo, y el gratificante regalo de ver como las mujeres, tienen un alto compromiso con lo que se proponen y cuando encuentran el acompañamiento necesario que ofrece el Coaching, llegan más allá de lo que se habían propuesta al iniciar el Proceso. Y como efecto secundario: se sienten bien.

Os dejo la entrevista que ha sido la causa de este Post.

Gracias a ICF por contar conmigo.

http://prnoticias.com/podcast/ondamujer/coaching/20146141-aceptamos-madre-mujer-trabajadora

Puedes solicitar una sesión de Coaching gratuita a través de nuestra web www.afincoach.com para saber qué puede hacer el Coaching por ti en concreto.